¿Para qué sirve una asociación nacional de periodistas de ciencia?

¿Tiene sentido tener una en México? “Sí”, responde decidido Jean-Marc Fleury, quien fue el presidente ejecutivo de la Federación Mundial de Periodistas de Ciencia durante 9 años (2004 -2013) y es, muy probablemente, la persona con más experiencia en este tipo de organizaciones.

¿Por qué? ¿Qué ganamos los periodistas organizados? Justamente eso –responde- “organización, cualquier grupo organizado gana. Y los periodistas organizados pueden hacer mucho. Muchas veces, cuando eres un periodista de ciencia estás solo y es una labor dura. Una asociación es una forma de compartir sus problemas, aprender de sus colegas, los ayuda”.

Además “sirve para que las nuevas generaciones de periodistas se sientan respaldados, fortalecidos, parte de un grupo que los apoya y representa, que pueden encontrar mentores que los guíen”.

Uno de los problemas usuales en este tipo de asociaciones es la búsqueda de fondos que le den vida y con los que se puedan hacer proyectos de formación y profesionalización para los miembros. Cuando le pregunto a Jean-Marc cómo resolver el obstáculo, responde: “justamente, creando una asociación”.

“Es muy difícil que una sola persona consiga recursos. Como una agrupación reconocida, establecida, y una eficiente administración, se pueden lograr fondos. Pero hay que saber utilizarlos”.

Él ha visto cómo diversas asociaciones en el mundo logran recursos de miles de dólares de diversas compañías y entonces crean premios de periodismo, becas o estancias cortas de profesionalización. Si todo eso es evaluado por comités de periodistas, entonces ganan una enorme credibilidad.

En Canadá, la asociación de escritores de ciencia lleva más de 20 años ofreciendo una beca cuyos fondos provienen de empresas farmacéuticas, gobiernos, y centros de investigación, y que ha catapultado la carrera de muchos periodistas de ciencia en el país. “Sin una asociación, no puedes lograrlo, no puedes solamente gastar el dinero”, dice Jean-Marc.

20150611192540_njsdvyoo
Miembros de la Asociación de Science Writers de Estados Unidos, quienes organizarán la próxima conferencia mundial en San Francisco, en 2017.

Por supuesto, no hay recetas mágicas que lleven a un país a construir su asociación. El mismo Curtis Brainard, quien es desde hoy el nuevo presidente de la WFSJ, reconoce que aunque puede haber algunas directrices generales, en realidad cada país pasa por sus propios procesos, tiempos y obstáculos.

Y sin embargo, hay algunas lecciones aprendidas.

Hay muchos peligros en la construcción de una asociación pero quizás uno de los más importantes está relacionada con una debilidad de los periodistas que ha identificado Jean-Marc: “los periodistas nunca tienen tiempo y tienen pocas habilidades para la organización”.

Por otro lado, está la gente que hace comunicación y relaciones públicas para empresas, gobiernos o instituciones que tienen esa habilidad y saben explotarla. Entonces ocurre que en las asociaciones, los PR son elegidos en los comités directivos, y como los periodistas no tienen tiempo para participar en las sesiones y las discusiones, terminan siendo excluidos.

“Termina siendo una asociación de periodistas de ciencia, en la que solamente hay gente de relaciones públicas”, asegura Jean-Marc.

Eso es justo lo que está pasando con la asociación canadiense de Québec. Y es muy probable que esa sea la causa de que en unos años los periodistas salgan de ella, porque simplemente ya no se ‘encuentran’ ahí. No responde a sus necesidades.

“No digo que no puedan estar ambos en las asociaciones (periodistas y gente dedicada a las relaciones públicas) pero sí que es una discusión que debe tener cada país”, dice.

Para Jean-Marc, la centralización tampoco es un problema. Es normal (sobre todo, en ciudades grandes como la de México) que en las capitales se centralice la organización, porque usualmente ahí se concentra el mayor número de miembros. Es normal y útil, de hecho. Pero también tienen que buscarse formas para mantener una comunicación en todo el país, y que haya una dirección diversa y representativa.

“He visto cómo muchas asociaciones fracasan porque termina siendo un pequeño grupo de amigos los que se sustituyen unos a otros en los comités directivos. Mientras que los grandes periodistas están ocupados y no tienen ningún incentivo para hacer cosas por la asociación. Es triste, y quizás inevitable, pero hay que intentarlo. Hay que convencer a los mejores periodistas de formar parte de una asociación… para ellos, pero sobre todo para los que vienen”.

Jean-Marc es un optimista. Habla de México con un cariño que no puede esconder. Está convencido de que el país necesita una asociación de periodistas de ciencia porque, a pesar de todo los riesgos que ha visto en varias partes del mundo, sabe que se gana mucho más con una organización que sin ella.

Jean-Marc Fleury
Jean-Marc Fleury

“Hay mucho futuro en México para los periodistas de ciencia, puedo verlo. Y algún día ¿quién sabe?… veremos una conferencia mundial ahí”, dice sonriendo antes de despedirnos.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s