por Evelyn Carolina Ayala y Carlos Antonio Sánchez

 “La CDMX es como una gelatina, se queda vibrando durante un temblor, y la pregunta es, ¿cómo le decimos a los mexicanos que seguirá temblando?”, nos preguntó Carlos Miguel Valdés González, director general del Centro Nacional de Prevención de Desastres (CENAPRED), a los periodistas que asistimos al curso El periodismo en la gestión de riesgos de desastres, fortaleciendo las capacidades preventivas, el pasado 18 de noviembre.

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Foto: Evelyn Carolina Ayala.

Existe mucha información sobre los riesgos ante desastres; hay, por ejemplo, decenas de documentos científicos sobre las placas sísmicas de Guerrero en plataformas públicas, pero poca de esa información llega a la sociedad. Los periodistas son esenciales para lograrlo. Pero el mal sabor de boca que tuvimos con el temblor del pasado 19 de septiembre, nos dejó claro que tampoco los periodistas estábamos preparados para cubrir un evento de esa dimensión.

El CENAPRED organizó este taller en conjunto con comunicadores para compartir algunos consejos prácticos que pueden salvarnos de lo que, con frecuencia, tendemos a hacer en los medios: ser amarillistas; enfatizar la desgracia; comunicar sin verificar; correr riesgos innecesarios; difundir rumores; y olvidar que hay información, fuentes, y documentos especializados. Aquí, resumimos seis de esos consejos:

 1 Hay mucha información pero hay que buscarla

A pesar de lo recurrentes que son los sismos en México, lo sorprendente es que “no hay reporteros especializados en desastres”, dijo Nasheli Arellano Barrera, jefa de medios y redes CENAPRED. “Llevamos haciendo el mismo periodismo desde hace muchos años”, con la desventaja de que ahora “ya no se tiene profundidad de la información, debido a la inmediatez, y existe un mal, el rumor”. ¿Podríamos hacer un periodismo distinto? Totalmente, pero hay que tener la voluntad para ello. En el mismo CENAPRED, hay información segmentada sobre desastres, entre ellos monitoreo en tiempo real de volcanes activos. Pero hay más: mapas detallados del tipo de suelo por cada delegación, guías de análisis de muchos los tipos de desastres e información útil para trabajar en todo tipo de contextos que puedan afectar a la integridad física y psíquica del periodista. No es necesario enfocarse únicamente en la tragedia humana o en las historias personales. Hay información científica, especializada, útil, pero no todos la buscan, “pocos estamos al día con información y la evidencia científicas”, dijo Raymundo Padilla Lozoya, profesor e investigador de la Universidad de Colima.

2 No dependas de la tecnología

En el sismo del 19 de septiembre hubo un corte de electricidad que duró horas. ¿Cómo iba a ser posible hacer transmisiones o búsquedas de información en esas condiciones? Uno de nuestros problemas como reporteros es creer que todo lo conseguiremos en el momento que queramos con internet. No es así. Karla Iberia Sánchez, reportera y conductora de Noticieros Televisa, aconsejó a los periodistas siempre llevar consigo documentos informativos en impreso, que memoricen los teléfonos del editor y de la redacción, y tengan conocimiento básico sobre desastres. “Tenemos que saber cosas tan básicas como la diferencia entre magnitud e intensidad”, dijo.

 3 No corras riesgos innecesarios

Es cierto que nuestro trabajo es estar en los lugares donde ocurren los daños para informar a las audiencias con la mayor precisión posible pero eso no significa que tengamos que poner en riesgo nuestra vida. Es lamentable pero en México no existen seguros para periodistas ni protocolos para que los reporteros tengan algún tipo de apoyo en caso de accidentes durante sus coberturas, dijo Nora Patricia Jara, periodista y conductora de Antena Radio Primera Emisión, del Instituto Mexicano de la Radio (IMER). En el sismo del 19 de septiembre, muchos reporteros fueron obligados a volver a sus redacciones a pesar de que los edificios corrían riesgos, como si los periodistas fueran inmunes a los sismos. No debemos dejar de hacer nuestro trabajo, pero hay límites, su seguridad sebe ser la prioridad de los medios de comunicación. “A mis compañeros durante una emergencia, les digo: ¡todos salimos, nadie cubre el sismo!”, contó Jara.

4 Ser el primero no siempre es lo mejor

Estamos acostumbrados a tener la exclusiva, y ser los primeros en dar la información. Pero en eventos como sismos, importa más difundir información verificada aunque eso nos tome más tiempo. Padilla Lozoya explicó que “la función social del periodista es informar a la sociedad”, quiere decir que lo que decimos puede influir en las personas especialmente cuando no saben qué hacer. Por eso, dice Padilla,  “puede ser un agente de riesgo si difunde información no verificada”. Un reportero debe aprovechar que se encuentra en el lugar del desastre para recabar datos relevantes, aunque la información no coincida con la fuente oficial. Karla Iberia Sánchez sugirió no transmitir lo incomprobable durante estas coberturas y, sobre todo, “no olvidar la dignidad humana”.

5 Evita el amarillismo de la naturaleza

Es frecuente ver en la pantalla a los reporteros en plena escena del desastre, empolvados, de pie sobre el cascajo o desesperados ante la situación. Esto, dijeron los ponentes, es totalmente innecesario. “No hagamos amarillismo de la naturaleza, nosotros (los periodistas) somos un bien público”, dijo Karla Iberia Sánchez. El reportero tiene que limitarse exclusivamente a informar y evitar dramatizar ante la cámara. La recomendación también es para los editores de los medios: tendrían que evitar mantener a sus reporteros día tras día afuera de las zonas de derrumbe (en el caso de un sismo), porque las notas o transmisiones forzadas puede generar información redundante, inútil, poco noticiosa o abiertamente falsa.

6 Identifica a quién preguntar

Es un hecho que los periodistas necesitamos entrevistar a fuentes confiables pero no siempre buscamos a la persona correcta. Durante el taller, los asistentes coincidieron en que la mejor manera de obtener información útil durante la cobertura de un desastre natural es definir lo que están buscando. Si necesitamos la confirmación de la magnitud de un sismo, no es conveniente preguntarle al presidente del país, la fuente indicada sería el Servicio Sismológico Nacional, porque es la institución competente en ese tema.

Según el Servicio Sismológico Nacional, desde 1993 ha habido 14 sismos de magnitudes mayores a 7.1, lo que indica que en la Ciudad de México seguirá temblando. No se sabe cuándo será, ni en qué lugar se presentará el desastre, ni la magnitud que tendrá, pero lo que sí sabemos es que los periodistas mejor preparados serán los que estarán en mejores condiciones para informar mejor y oportunamente lo que las personas.

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Participantes del taller. Foto: CENAPRED.

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*Evelyn Ayala es estudiante de comunicación y periodismo en la Facultad de Estudios Superiores Aragón (UNAM). Actualmente es becaria en la Unidad de Comunicación del Instituto de Física y miembro estudiante de la Red Mexicana de Periodistas de Ciencia.

 

Carlos

 

*Carlos Antonio Sánchez es estudiante de Comunicación y Periodismo por la FES Aragón, UNAM. Desarrolla contenido escrito y multimedia para la Unidad de Comunicación del Instituto de Física de la UNAM. Es también miembro estudiante de la Red Mexicana de Periodistas de Ciencia.

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